- La reforma del Infonavit propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum y aprobada en febrero por el Congreso, ha generado controversia debido a los cambios en la estructura de poder y control del Instituto, como el nombramiento directo del director general por el Ejecutivo y la creación de una empresa filial bajo derecho privado
Entre las iniciativas presentadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, destaca la reforma propuesta en materia de trabajo y previsión social, particularmente la referida a la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, mejor conocida como la reforma a la Ley Infonavit.
Esta reforma se aprobó el pasado 1 de febrero en la Cámara de Diputados.
Algo de historia
Para contextualizar históricamente, durante el gobierno de Luis Echeverría en 1972, se reformó el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, modificando la fracción XII del Apartado A con el objetivo de crear un fondo destinado a garantizar el derecho de los trabajadores a una vivienda digna.
Este fondo, denominado Fondo Nacional de la Vivienda, se constituiría a partir de las aportaciones de las empresas a favor de sus trabajadores, con el propósito de establecer un sistema de financiamiento que brindara créditos accesibles para la adquisición de viviendas.
En ese mismo año, se promulgó la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, con el fin de institucionalizar la administración del fondo, conformado por un sistema tripartito entre el gobierno, el sector empresarial y los trabajadores, buscando mantener un equilibrio equitativo entre las partes.
¿Qué plantea la reforma del Infonavit?
La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el Infonavit tiene como objetivos:
- Desarrollar al Infonavit como un constructor de viviendas a favor de los trabajadores, a través de una empresa filial constituida bajo derecho privado.
- Regular la figura del arrendamiento social.
- Ampliar los beneficios para la derechohabiencia y los acreditados.
- Establecer nuevas reglas de eficiencia operativa para el Infonavit.
Sin embargo, la reforma generó controversia, especialmente por los cambios que plantea en varios aspectos clave:
- El nombramiento del Director General del Instituto será realizado directamente por el Titular del Poder Ejecutivo, eliminando la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de la supervisión del Instituto y otorgando a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público importantes facultades, como la aprobación del financiamiento del Instituto, la determinación de cómo emplear sus créditos y la opinión sobre la inversión de los recursos del fondo nacional de la vivienda.
- La creación de una empresa filial bajo derecho privado, similar a las filiales de Pemex y CFE, para inyectar recursos en la construcción de viviendas.
- El rompimiento del equilibrio tripartito en el control del Instituto, disminuyendo la participación del sector empresarial y de los trabajadores, y aumentando la influencia gubernamental, particularmente en los órganos de vigilancia y auditoría, lo que daría una clara mayoría al gobierno en estos órganos.
- La nueva normatividad que faculta al Infonavit para destinar no solo los recursos de su patrimonio, sino también aquellos que administra, como el propio fondo nacional de la vivienda.
La crítica general a esta reforma se centra en la preocupación de que la administración de los recursos del Infonavit y del fondo nacional de la vivienda se vuelva más opaca, debido al aumento de facultades del Instituto, la mayor influencia gubernamental y la posible triangulación de recursos a través de una empresa filial destinada a la construcción de vivienda para los trabajadores.
De esta manera, se percibe una tendencia paternalista y centralizadora por parte del gobierno en la gestión del Infonavit y los recursos relacionados, lo cual genera inquietudes sobre el futuro de la transparencia y eficiencia en el manejo de estos fondos.







Escala_Legal_39_junio 2026[/caption]