- El Plan de Trabajo 2025-2030 de PEMEX busca transformar a la petrolera en una empresa pública del Estado, con nuevos principios de operación y cambios estructurales significativos. Sin embargo, persisten desafíos como el endeudamiento, la calidad de productos y la crisis de pagos a proveedores, poniendo en duda su viabilidad a largo plazo.
El 12 de febrero del presente año, se dio a conocer el Plan de Trabajo 2025-2030 de Petróleos Mexicanos (PEMEX).
Entre los objetivos a destacar, se encuentra la producción de 1.8 millones de barriles diarios y el no incremento del precio de la gasolina en términos reales a través de la metodología empleada por la nueva Comisión Nacional de Energía (órgano sustituto de la Comisión Reguladora de Energía y de la Comisión Nacional de Hidrocarburos).
La ejecución de dicho Plan, se encuentra vinculada a una serie de modificaciones institucionales y a la adecuación del marco regulatorio, destacando la Ley de la Empresa Pública del Estado, Petróleos Mexicanos y la Ley del Sector Hidrocarburos.
¿Qué ocurre con la organización de PEMEX?
De acuerdo con la Ley de la Empresa Pública del Estado, Petróleos Mexicanos, se advierte que PEMEX deja de ser una empresa productiva y se convierte en una empresa pública del Estado, regida por los principios de austeridad, contabilidad y sostenibilidad.
Sobre su estructura orgánica, cabe destacar que el Consejo de Administración no sufre modificación alguna, sosteniendo la figura de los consejeros titulares, suplentes e independientes.
Por otro lado, se propicia la eliminación de la figura de las empresas productivas subsidiarias existentes al día de hoy (Exploración y Producción, Transformación Industrial, Logística y Fertilizantes), al establecer que PEMEX debe realizar directamente el desarrollo de las actividades estratégicas de exploración y extracción de hidrocarburos.
No obstante, se configuraron nuevas filiales para actividades concretas, entre las que se destacan aquellas de Auditoría Interna, Remuneraciones y Sustentabilidad.
Las primeras dos filiales, tienen por objeto vigilar que la operación de PEMEX se encuentre libre de corrupción y cerciorarse que las remuneraciones obtenidas no alcancen el máximo permitido en términos de la Constitución.
Mientras tanto, la filial de Sustentabilidad tiene como finalidad garantizar que no se comprometa el medio ambiente para las generaciones presentes y futuras, estando conformada por tres consejeros y representantes de la SEMARNAT y la SHCP.
Si bien se reconoce la explotación de petróleo en el medio ambiente, se procura implementar políticas que permitan que la operación de PEMEX sea más eficiente y limpia, destacando la eliminación de emisiones de metano.
¿Qué ocurre con la actividad desarrollada por PEMEX?
A fin de abonar a la narrativa empleada por la Administración Pública Federal, se establece que las actividades que realice PEMEX no podrán ser consideradas como monopólicas, en términos del artículo 28 de la Constitución.
La Ley del Sector Hidrocarburos refuerza la posición de PEMEX al otorgarle exclusividad en la determinación de asignaciones, la facultad de asociarse con privados en desarrollos mixtos y un régimen fiscal simplificado denominado Derecho Petrolero para el Bienestar, el cual reduce su carga tributaria y mejora su rentabilidad.
Finalmente, no deben pasar por desapercibidas las numerosas problemáticas que se vinculan con PEMEX: enorme deuda, mala calidad en determinados productos (agua y sal en el petróleo), crisis de pago a proveedores, entre otras.
Son cuestiones que ponen en entredicho la sostenibilidad del funcionamiento de PEMEX y que invitan a una profunda transformación no solo en las reglas internas de la institución, sino en la regulación del mercado de hidrocarburos.







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