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El cambio nacionalista de AMLO

El cambio nacionalista de AMLO

El cambio Nacionalista en el sector energético.

La soberanía energética del país es el objetivo de la política que impulsa el gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

pero sin menoscabo de las energías renovables y de la participación de la Iniciativa Privada en el sector

JOSÉ RAMÓN RODRÍGUEZ Lic. José Ramón Rodríguez | jramonrdz@gmail.com |EscalaLegal | A1V5

México fue líder a nivel mundial entre los países generadores de energía eléctrica a través de fuentes renovables. Empezó en 1974 y se mantuvo en los primeros lugares por 20 años.

Entre 1992 y 1996 fue tercer lugar a nivel mundial, hasta que en 1997 empezó a quedar rezagado y 10 años después salió del top 15 mundial, actualmente liderado por EUA, China y Alemania.

Esto demuestra que las energías renovables de bajo costo para toda la población, siempre han estado presente en la agenda de gobierno de los últimos 6 sexenios de la administración pública federal en México.

En el último año del presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), se propuso garantizar la eficiencia energética y protección del medio ambiente.

A través del Programa Nacional de Modernización Energética en el que ya se proyectaba la necesidad de reducir la dependencia a los hidrocarburos.

Por su parte, el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) creó un Programa de Desarrollo y Reestructuración del Sector de la Energía.

Pero las complicaciones que caracterizaron al sexenio desde su inicio, impidieron grandes avances en materia de las energías renovables.

A la llegada de Vicente Fox Quezada (2000-2006) no se dio el esperado marco regulatorio que permitiera el desarrollo de energías renovables.

Este expresidente, envió al Congreso una propuesta de reforma energética, enfocada exclusivamente al sector eléctrico.

Mediante la apertura a la iniciativa privada, pero sin desaparecer a la Comisión Federal de Electricidad. 

Sin embargo, dejó la tarea incompleta a su sucesor Felipe Calderón Hinojosa, quien durante su sexenio (2006-2012) impulsó una reforma energética.

Dicha reforma fue aprobada por el Congreso de la Unión de México en el año 2008, mas no tuvo el marco regulatorio necesario para que fuera efectiva .

Las reformas estructurales promovidas por el presidente Enrique Peña Nieto durante su mandato (2012-2018), decidieron el futuro de la CFE y PEMEX. Ahora cuestionadas bajo el cambio nacionalista del sector energético.

En mayo de 2012 se discutió durante 4 días la reforma energética más amplia y ambiciosa en la historia de nuestro país.

Dando origen a la actual regulación en materia energética. 

Después de 170 horas y más mil 350 intervenciones.

Se aprobaron los decretos de 9 leyes nuevas en materia energética con sus respectivos reglamentos y se modificaron otras 12 legislaciones más.

Lo que representó un cambio histórico en la regulación energética.

Para atraer mayor inversión nacional y extranjera, la apertura de nuevas empresas.

Con mejor tecnología, la generación de mayores oportunidades de empleo, principalmente mayor demanda de ingenierías. 

Se le llamó también la reforma verde, porque impulsó la generación de energía a partir de fuentes renovables. (sol, viento, geotermia) para reducir nuestra dependencia energética a las fuentes fósiles. 

Desde la designación de Manuel Bartlett como nuevo titular de la Comisión Federal de Electricidad,

quedó claro que la política energética del país a partir de ese momento sería con una visión nacionalista del sector eléctrico, en beneficio del pueblo y de la nación

Y con ello empezó la política de cambio nacionalista en el sector energético

Ahora bien, el actual Gobierno de México, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, se propuso realizar un cambio radical en el enfoque de todas sus políticas públicas.

Desde la designación de Manuel Bartlett como nuevo titular de la Comisión Federal de Electricidad.

Con lo cual quedo claro que la política energética del país a partir de ese momento sería con una visión nacionalista del sector eléctrico, en beneficio del pueblo y de la nación.

De ahí que uno de los primeros anuncios públicos fue sobre las acciones para fortalecer y modernizar las 60 hidroeléctricas en el país que representan el 17 por ciento de la capacidad instalada.

Para generar electricidad en el país, el mayor porcentaje entre las energías consideradas renovables. 

Para esta nueva administración, el potencial de recursos para la generación hídrica en México sigue siendo grande. 

Además según datos del Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) 2018-2032, se prevé la inclusión de 66,912 MW de nuevas plantas en este mismo periodo.

Donde 29,301 MW deben provenir de generación renovable, en su mayoría solar y eólica.

El objetivo en la política energética del actual Gobierno es evidente:

se trata de recuperar el 55 por ciento de generación de la energía eléctrica por parte del Estado y garantizar que el fluido eléctrico llegue a los hogares de casi 44 millones de mexicanos

Es decir, un cambio nacionalista del sector energético.

El objetivo en la política energética del actual Gobierno es evidente: se trata de recuperar el 55 por ciento de generación de la energía eléctrica por parte del Estado.

En consecuencia garantizar que el fluido eléctrico llegue a los hogares de casi 44 millones de mexicanos, ya que la CFE sigue siendo el proveedor más grande del sector eléctrico. 

Fue necesario la revisión de los contratos en la modalidad de autoabasto y producción externa o independiente de electricidad otorgados por la anterior administración.

Con los cuales de acuerdo con el Programa Sectorial de Energía (Prosener) 2020-2024.

Se abusó del esquema para que miles de socios pudieran recibir electricidad pagando una tarifa menor por concepto de trasporte (porteo) utilizando la infraestructura de transmisión y distribución de la CFE. 

Lo anterior implicó dejar en manos de empresas privadas (principalmente de inversión extranjera) la generación de energía eléctrica.

Lo que puso en evidencia el proceso de privatización que buscaba el desmantelamiento gradual de la CFE.

México asumió el compromiso internacional de generar el 35 por ciento de su electricidad a partir de fuentes limpias para el 2024 con la intención de llegar a la autosuficiencia energética.

Sin modificar la constitución ni las leyes secundarias que nacieron de la reforma energética.

Este compromiso se le ha hecho saber a los organismos reguladores y empresas productivas del Estado.

A través de un Memorándum en el cual se ordena construir o reconstruir plantas de generación eléctrica para satisfacer la demanda del sureste del país, en particular la Península de Yucatán.

  • Además se proponer dar suficiente energía a la Península de Baja California:
  • Potenciar la generación en las hidroeléctricas del país.
  • Suprimir los subsidios a empresas privadas del sector energético.

Detener el otorgamiento de permisos o concesiones a particulares en el sector energético, por sobre oferta de electricidad para el mediano y largo plazos.

También se ordena que el sistema eléctrico nacional debe alimentarse en este orden: 

  • Generación hidroeléctrica
  • Generación de otras plantas de CFE
  • Energía solar y eólica
  • Energía de ciclos combinados privados.

Lo anterior demuestra que la política energética de este Gobierno, cambio nacionalista, mantiene el impulso a las energías renovables.

Dejando abierta la puerta a la asociación e inversión privada extranjera en generación eléctrica y en infraestructura de energía renovable para ayudar a combatir el cambio climático

Siempre y cuando se trate de acciones complementarias y que no afecten el interés nacional y así apoyar el crecimiento económico del país.

La Secretaría de Energía publicó en el Diario Oficial de la Federación, el acuerdo sobre la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, para evitar sobrecargas en la Red Nacional de Transmisión.

Así como afectaciones en la tensión, frecuencia, potencia e interrupciones del servicio de energía eléctrica en el país. Esto es clara la visión nacionalista del sector energético.

Autorizándole al CENACE diversos mecanismos que son necesarios para fortalecer y mantener la calidad, confiabilidad, continuidad y seguridad del suministro eléctrico.

Estas medidas han sido ampliamente criticadas por las asociaciones:

  • Mexicana de Energía Solar (Asolmex)
  • Mexicana de Energía Eólica (Amdee)
  • El Consejo Coordinador Empresarial (CCE)
  • El organismo de representación empresarial CONCAMIN,

Organizaciones como:

  • Greenpeace
  • CEMDA
  • Iniciativa Climática de México
  • El Poder del Consumidor. 

También se combaten ante los tribunales federales a través de más de 172 amparos (23 de ellos ya con suspensiones provisionales otorgadas). 

Sin embargo, esto no impedirá que el Estado cumpla con su obligación de ser el rector de la actividad económica. Es solo un cambio de visión nacionalista.

Poniendo orden en el sector eléctrico que durante sexenios pasados se entregó a particulares la mitad de ese mercado.

Se otorgaron contratos que dieron facilidades a los productores de energías renovables, energías limpias.

En algunos casos a través de negocios sucios, dejando de lado a la Comisión Federal de Electricidad, como si la CFE no produjera energías limpias.

Pues no se consideró que también produce energía limpia en las hidroeléctricas y otras plantas, siendo evidente el trato preferencial que se le dio sólo a los particulares quienes obtuvieron excesivas ganancias.

No se está en contra de la generación de energías limpias, sino de la corrupción, del saqueo y del influyentismo en el otorgamiento de contratos leoninos dentro de la industria eléctrica que afecten los intereses nacionales y la economía popular

La necesidad de ajustar el camino en materia energética para enfrentar la difícil etapa de recuperación de la pandemia del COVID y las distintas acciones implementadas hasta este momento.

Lo que conlleva al cambio de visión nacionalista.

Dejando en claro que el actual Gobierno reconoce que esta es la oportunidad para poner a las energías renovables en un rol significativo a largo plazo y en el afianzamiento de la soberanía energética del país.

Lo que también significa cumplir con los compromisos adquiridos para la mitigación del cambio climático.

Ya que, no se está en contra de la generación de energías limpias, sino de la corrupción, del saqueo y del influyentismo.

Lo que se dió a través de otorgamiento de contratos leoninos dentro de la industria eléctrica que afecten los intereses nacionales y la economía popular, es decir una visión nacionalista.

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1 comentario

  1. Isabel silva

    México se respalda ante su carta magna y ante su formación como estado social de derecho, está en potestad lo que decida y ejecute por supremacía y bien nacional, al presidente le corresponde su mandato.

    Las empresas privadas tuvieron su ápice de gloría, compartir de recursos, hectáreas, terrenos, fuentes limpias de energía, creando de esto una experimentación en el área rural y generando un desequilibrio económico para el país al no haber tenido control permisivo sobre los consensos a entidades privadas.

    La nueva política energética deja en claro las actividades descritas como áreas estratégicas recalcando los art 27 28 constitución, y sí, se trata de recuperar el sector eléctrico y abastecer a los hogares mexicanos con esta transformación nacional. “Soberanía energética nacional!”.

    Desde mi muy ingenua e imparcial impresión, me pregunto: ¿Y que va a pasar con las privadas establecidas en México?, ¿Con los contratos de subastas a largo plazo por 15 años que realizaron? Que sucederá con las hectáreas compradas destinadas a recursos eólicos o solares? ¿las inversiones extranjeras?, ¿La administración tiene como cubrir las indemnizaciones por estas faltas de contrato?, ….imagino situaciones caóticas en materia de arbitraje internacional.

    Negociar algo así será igual de costoso para el estado que la mismísima recuperación de PEMEX, CRE entre otras… Aspiro honestamente conciliaciones sensatas.

    A mi criterio, como abogada de energía, la soberanía energética de México se podría lograr de la mano con estabilidad en las inversiones privadas creando nuevas APP’S (Asociaciones público Privadas), que den de la mano tanto a lo estatal como a lo privado y dejando esta balanza de Temis más equilibrada. En mi ideal estaría una asociación: Iberdrola aliado con PEMEX. Este modelo mixto lo he de sugerir basándome en la política energética de mi país Colombia, al ver que los recursos fósiles no son finitos y tampoco podemos cerrar barreras internacionales ni comercio, más cuando la situación de la pandemia ha afectado desde los sectores más mínimos hasta los más gigantes, en este período hasta el precio de las energías fósiles se vuelven producto variable y su inestabilidad en el mercado y su competencia las transforman en un factor también intermitente.

    ¡Que grato sería pensar que la vida no es de blancos y negros, no es de privadas o públicas, y no es una guerra de poderes, sino es un bienestar social y público a favor del consumidor final, de las empresas, entrelazando prioridades individuales y colectivas!.

    Espero mi anhelo salte de ser algo netamente romántico, a una propuesta real. Alcance los más tibios tuétanos del poder ejecutivo y pueda mover las fibras de la conciencia energética global de manera legal, en pro de esta política energética, el cambio climático y la economía nacional.

    Isabel Silva Perdomo.
    Abogada de Energía de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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