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Quiero una Barra de Abogados incluyente.- Claudia de Buen Unna

Quiero una Barra de Abogados incluyente.- Claudia de Buen Unna

En esta entrevista realizada por las mujeres abogadas del despacho Zárate Abogados, Claudia de Buen Unna habla el machismo que existe en la abogacía y sobre las iniciativas a favor de la mujer que impulsará cuando llegue el próximo año a la presidencia de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados

La abogada Claudia de Buen Unna se convertirá el próximo año en la primera mujer en presidir la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, cargo desde el cual le tocará organizar las celebraciones por el centenario de esta institución.

De Buen Unna aceptó contestar una serie de preguntas formuladas por las abogadas que forman parte del despacho Zárate Abogados para incluir la entrevista en este número especial de la revista Escala Legal.

Pregunta: Será usted la primera mujer en llegar a la presidencia de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados en 100 años. ¿Qué tuvo que pasar en el gremio y en la sociedad para que este cambio ocurriera precisamente hoy?

Respuesta: Sí, soy la primera mujer que ocupará ese cargo. El 25 de febrero del 2021 protestaré como la primera presidenta de la Barra.  En octubre del 2022, ésta cumple 100 años de existencia, por lo que me toca el enorme honor de presidir los trabajos del centenario. 

“Ya no puede llamarse Barra Mexicana Colegio de Abogados, desde el nombre es importante generar el cambio y debe llamarse, y está próximo a suceder, Barra Mexicana Colegio de la Abogacía”

Claudia de Buen Unna, próxima presidenta de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados

Para lograr que la primera mujer la presida, tuvieron que pasar muchas cosas, y muchas más tendrán que suceder para que la plena inclusión sea una realidad, empezando por un lenguaje incluyente. Ya no puede llamarse Barra Mexicana Colegio de Abogados, desde el nombre es importante generar el cambio y debe llamarse, y está próximo a suceder, Barra Mexicana Colegio de la Abogacía.  

Ingresé a la Barra hace 25 años, siendo abogada litigante de tiempo completo, madre de una hija pequeñita -posteriormente tuve a mi segunda hija- y barrista comprometida. 

Me vi en la necesidad de hacer muchos malabares para poder cumplir con mis obligaciones, y seguirme preparando. 

Cuando ingresé a la BMA, nos reunimos varias abogadas barristas y creamos la Comisión de Derechos de la Mujer (ahora Comisión de Igualdad de Género), la cual fue vista por muchos colegas como un club de tejido e intercambio de recetas… nada más lejos de la realidad. Ahí se empezó a gestar el cambio, y desde entonces, poco a poco hemos ido ganando espacios en el gremio, exigiendo ser tomadas en cuenta. 

Desafortunadamente algunos sectores no creen y se rehúsan a aceptarlo, incluso he sufrido de discriminación y de cierto maltrato.  Todo cambio cuesta trabajo asimilarlo, pero el maltrato  y la discriminación no se justifican bajo ningún concepto. 

“Hemos logrado este avance, en el que desafortunadamente algunos sectores no creen y se rehúsan a aceptarlo, incluso he sufrido de discriminación y de cierto maltrato.  Todo cambio cuesta trabajo asimilarlo, pero el maltrato  y la discriminación no se justifican bajo ningún concepto”

Claudia de Buen Unna, próxima presidenta de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados

P. ¿Cuáles son las principales propuestas que impulsará en relación a la inclusión de género y si algunas de estas tienen que ver con abrir las puertas a mujeres en las diversas comisiones y consejos que existen en la Barra?

R. La primera propuesta es una política de no discriminación, seguida por la de inclusión, la de modificar nuestras normas y prácticas, para tener un lenguaje incluyente.  Es importante hacer hincapié en la importancia de la denuncia a cualquier conducta peyorativa o de acoso.

 Hacer una campaña muy fuerte para ingresar a muchas más mujeres a la Barra. Como parte de mi plan de trabajo, diseñé un programa que se llama “Una X Una” y consiste en que cada mujer barrista integre a otra, para tener un crecimiento exponencial y fortalecernos entre todas. Somos menos del 20 por ciento de mujeres en la Barra, sin embargo en las universidades hay cincuenta y un por ciento de mujeres en la carrera de derecho. ¿Qué sucede en el camino? Que las mujeres no somos tomadas en cuenta para planes a futuro, con la excusa de que vamos a casarnos y tener hijos, y por lo tanto descuidar o abandonar el trabajo, lo cual no necesariamente es cierto. 

Nuestra estrategia será visitar universidades, generar el ingreso de jóvenes abogados y abogadas para que se sientan parte de este gran Colegio y que comprendan la importancia de ser colegiado, además de las magníficas relaciones que se construyen. Solicitaré al Consejo Directivo la aprobación de un programa de apoyo económico a los barristas menores de 30 años, para que se animen a entrar y les sea atractivo mantenerse y participar. Dentro de las labores tan importantes que el grupo de mujeres hemos hecho dentro de la Barra, fue firmar recientemente la adhesión “He for She” de la ONU Mujeres, con la que asumimos 9 compromisos como Colegio y como Fundación (Fundación Barra Mexicana), que son muy claros, justos y necesarios  y tenemos una temporalidad para cumplirlos. Cuatro mujeres barristas trabajaron duramente para conseguir la adhesión a este enorme compromiso, Ana María Kudisch, Adriana Hegewisch, Mayra Eternood y Verónica Gómez Schulz

Me comprometo a trabajar para lograrlo, y generar, junto con mis compañeras y compañeros barristas, una Barra vanguardista, incluyente, y con altura de miras para generar que evolucione con el tiempo, para ser la mejor alternativa integral para todos los abogados y abogadas. 

P. ¿Cuál ha sido su motivación principal, tanto personal como profesional, para pertenecer a la Barra y sobre todo para presidirla?

R. Pertenencia a la Barra. La colegiación es fundamental en cualquier profesión. La colegiación te aporta enormes beneficios, tales como la educación continua, un código de ética que se debe respetar. En nuestro caso, la defensa de la defensa que nos garantiza un apoyo, que el propio Colegio proporciona en los casos en que los abogados seamos denunciados por el desempeño de nuestra profesión. 

En cuanto a la decisión de presidirla, les puedo decir que personalmente, siempre he querido ir más allá de lo que tengo enfrente. No luché por un trabajo, ni siquiera por ser maestra de la UNAM y Abogada General de la UAM. Se me fueron dando estas oportunidades prácticamente sin buscarlas. Me gustan tener retos y, pase lo que pase, no me doy por vencida, sigo adelante, a veces con la moral alta  -otras no tanto, pero eso es temporal- y ofreciendo lo mejor de mi, para mi misma y para los demás. Esto suena como un cliché, pero es real, durante más de 40 años, he trabajado sin parar, me he enfrentado a muchos retos, y me he dado muchos golpes y me han dado otros, que, afortunadamente me han hecho mejor persona, porque de ellos he aprendido grandes lecciones. 

Ser presidente o presidenta de la BMA, es un enorme reto que conlleva una gran responsabilidad. Ser la primera mujer que la preside, trae consigo un historial de altas y bajas, buenos momentos y otros no tanto, pero de tenacidad, de esfuerzo continuo y de creer en una misma.  

P. ¿Cuáles son las recomendaciones que daría a las mujeres abogadas que aspiran a posicionarse como usted lo ha hecho en su carrera profesional?

R. Primeramente, que crean en ellas mismas. Que se atrevan a preguntar, a opinar  y a participar en las sesiones de trabajo, académicas y en general en cualquier otro evento. Que puedan definir sus metas y objetivos inmediatos, a mediano y a largo plazo, y que no se angustien si en el camino los alteran o cambian. 

Que hagan lo que ellas realmente quieran hacer y no lo que los demás les impongan, ni padres, ni maestros, ni la pareja; que se sepan lo suficientemente  inteligentes para decidir por sí mismas y que, en todo caso, pidan apoyo u orientación. Además, se vale equivocarse, y a la larga no pasa nada. 

Al final, que no tengan prisa, las cosas deben llegar en su momento y la paciencia es fundamental, sin embargo, no dejar de estudiar, de prepararse, de participar en un colegio de abogados, de preferencia en la Barra Mexicana por ser éste el de mayor tamaño y que ofrece mayores posibilidades de educación continua.

No permitir ni el acoso, ni la discriminación por razón de su género. Atreverse a denunciar y atreverse a decir no.

P. ¿Cuál es su opinión en torno a la participación de las abogadas en el país? ¿Por qué siguen siendo los hombres los que más se involucran en el ejercicio de profesión?

R. Opino que la participación de las abogadas en México es muy exitosa, aunque escasa. 

Hay mujeres de enorme valía. Académicas, juezas, magistradas, ministras, investigadoras, analistas, luchadoras sociales, socias y dueñas de despachos importantes, funcionarias públicas, etcétera. 

¿Porqué no se conocen tanto? Porque vivimos en un mundo prioritariamente masculino en donde las voces de las mujeres tienen que ser mucho más fuertes para ser apenas percibidas. Porque las propias mujeres no creen en los movimientos de mujeres. Por que se considera que no es necesaria la presencia de mujeres, y porque nos encasillan en estereotipos que nos afectan brutalmente. 

Los hombres juegan otro rol, el de proveedores del hogar, el de ser fuertes, dominante, valiente, independiente, audaz y rudo, y por ello no visualizan la opción de quedarse al cuidado de los hijos y del hogar y que sea la mujer la que haga el papel de proveedora del hogar. En Europa cada vez es más común verlo, pero en Latinoamérica, es muy difícil por la cultura machista.  

Vivimos en un país altamente machista en donde los hombres tienen el dominio y el poder. Los grandes despachos tienen puros socios hombres y excepcionalmente una mujer o dos mujeres, por cumplir con una cuota de género. Las relaciones entre hombres y mujeres son completamente asimétricas. Las mujeres ganamos menos dinero que los hombres, trabajamos doble turno si además atendemos hijos y la casa, y nuestros horarios no nos permiten ascender de puesto, o ampliar nuestras actividades. 

P.  ¿Considera que el machismo está arraigado en la profesión de abogados tanto como en el resto de la sociedad?

R. Sí, desde luego. Vivimos en una sociedad machista, en donde las oportunidades son más y mejores para los hombres. 

La profesión de abogado y abogada, es mayoritariamente de hombres. Las mujeres normalmente son contratadas para cargos de pasantes y abogadas jóvenes, pero se quedan en esa posición mucho más tiempo que los hombres con la excusa de que tienen hijos o no pueden viajar. Lo más complicado es empoderar a las mujeres para que exijan igualdad de oportunidades, y no discriminación, porque en muchas ocasiones la cultura y educación que recibimos no nos permite  darnos cuenta del trato diferenciado que reciben. Lo perciben como algo normal y  propio de la cultura, o tienen miedo de perder el trabajo si piden las mismas condiciones que sus colegas hombres.    

P. ¿Cuáles serían sus expectativas en cuestiones de igualdad de género para los próximos 10 años en México? 

R. Lograr una verdadera igualdad de género en todos los espacios, en los colegios de abogados, en los despachos, en las oficinas gubernamentales, en el poder judicial, etcétera. 

Por la casa se empieza, y nosotros debemos de empezar por la propia Barra. Actualmente somos ocho consejeras y doce consejeros, y es un enorme avance, ya que, la primera vez que fui consejera, éramos 2 y 18 hombres. Faltan mujeres en las comisiones de estudio y ejercicio profesional, en donde son mayoritariamente hombres. Pero aún faltan más en los capítulos. En 18 capítulos, solamente hay 4 mujeres presidentas, Quintana Roo, Campeche, Oaxaca y Puebla. Creo que es ahí es en donde tenemos que poner más atención, y generar que las mujeres participen más, que no tengan miedo, ni se sientan intimidadas. 

Mi deseo es, que no se requiera implementar más acciones positivas dentro de 10 años,  si no que las mujeres participen más en cargos importantes en la BMA de manera natural, que sea la preparación  de cada uno y una, su capacidad y compromiso lo que defina quien queda, sin considerar el género. 

Espero que para entonces, hayan habido otras mujeres presidentas y vicepresidentas de la Barra, y muchas mas mujeres barristas. 

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