La comisionada vocal de la Comisión de Transparencia y Acceso a la Información de Nuevo León plantea en este artículo cómo el acceso a la información pública es una herramienta clave para combatir la discriminación y la violencia en contra de la mujer y colabora con la causa feminista
Lic. Teresa Treviño | tere.trevino@cotai.gob.mx | Escala Legal ![]()
Una realidad que aqueja a nuestra sociedad y que día a día la vemos manifestada alrededor del mundo, radica en el hecho de que las mujeres siguen siendo objeto de discriminación.
Entre otras cosas, las mujeres sufren la negación de oportunidades educativas, laborales, salarios desiguales, exclusión de una participación significativa en la toma de decisiones, hasta en el aspecto físico y psicológico como el acoso y hostigamiento sexual, abuso físico, violaciones, feminicidios, negación de servicios de salud.
En este contexto es importante destacar que el derecho de acceso a la información pública (DAI), se convierte en una herramienta fundamental para prevenir la discriminación y la violencia hacia la mujer, así como para garantizar a las víctimas el acceso a la justicia, entre otras cosas.
Es importante destacar que el derecho de acceso a la información pública se convierte en una herramienta fundamental para prevenir la discriminación y la violencia hacia la mujer
La garantía que tienen todas las personas se encuentra consagrada en la Declaración Universal de Derechos Humanos y como tal, es interdependiente para el ejercicio de los derechos sociales, económicos, culturales, civiles y políticos.
Más de 90 países de todo el mundo reivindican un precepto estatutario a la información, pero en muchos de ellos la mitad de la población está limitada en su pleno disfrute y un sinfín de beneficios que éste puede proporcionarles.
En México, el DAI se encuentra positivizado en el artículo 6º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y tanto sus alcances, objetivos, así como sus mecanismos se definen en La Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, y en el ámbito local, a través de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Nuevo León.
Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, lo que comprende solicitar, investigar, difundir, buscar y recibir información en posesión de los sujetos obligados.
Actualmente existen tres vías para obtener información, las cuales serán referidas de manera general y se especificarán más adelante.
Atendiendo a las cifras de la Dirección de Derechos Humanos, Igualdad y Género del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (INAI), de 2003 al 2019, el número de solicitudes de información pública y datos personales había aumentado considerablemente, pasando de poco más de 22 mil solicitudes en el 2003 a más de 200 mil en 2018.
Sin embargo, en los pocos casos en que las solicitudes de información se desglosan por género, las estadísticas demuestran que las mujeres no acceden a la información en la misma medida que los hombres.
En este periodo, la brecha entre mujeres y hombres que ejercen su derecho de acceso a información pública y de datos personales se ha cerrado, las solicitudes presentadas por mujeres equivalen, en promedio, al 39 por ciento. Tan solo en 2018 representaron el 41 por ciento del total de solicitudes, 11 por ciento más que en 2003.
De acuerdo a un estudio de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el acceso a la información está estrechamente vinculado al logro de otros derechos humanos.
Es decir, el acceso a la información es un requisito previo para exigir y ejercer otros derechos, y, por lo tanto, la falta de respeto y su garantía para las mujeres, puede llevar a la violación de su derecho a vivir sin violencia ni discriminación.
El acceso a la información es un derecho que se consolida como un «ingrediente» básico para lograr la igualdad de género mediante el empoderamiento de las mujeres
La Convención de Belém do Pará propone por primera vez, el desarrollo de mecanismos de protección y defensa de los derechos de las mujeres, para luchar contra el fenómeno de la violencia hacia su integridad física, sexual y psicológica, tanto en el ámbito público como en el privado, y su reivindicación dentro de la sociedad.
¿Cómo ayuda el DAI a prevenir y erradicar la violencia hacia las mujeres?
El acceso a la información es un derecho que se consolida como un «ingrediente» básico para lograr la igualdad de género mediante el empoderamiento de las mujeres.
¿Qué nos permite el acceso a la información?
Principalmente:
-Comprender y ejercer sus derechos.
-Estar informadas y por lo tanto tomar decisiones, por ejemplo, con respecto a su propia salud y su cuerpo;
-Hacer que los gobiernos rindan cuentas y cuestionar la injusticia, la discriminación y la opresión;
-Participar en la toma de decisiones que afectan sus vidas.
-Acceder a servicios y trámites de los distintos programas sociales de las dependencias gubernamentales.
-Conocer estadísticas e indicadores que reflejen el desempeño de los entes públicos.
-Reutilizar la información para generar conocimiento público útil y con ello generar propuestas de mejora.
-Cuestionar y hacer que los gobiernos rindan cuentas sobre lo que están haciendo ante la falta de oportunidades, violencia y discriminación hacia la mujer y la falta de resultados positivos.
El derecho de acceso a la información es una herramienta que contribuye a empoderar a las mujeres al estar informadas, exigir sus derechos y superar la desigualdad entre los géneros
El DAI es una herramienta que contribuye a empoderar a las mujeres al estar informadas, exigir derechos, superar la desigualdad entre los géneros y las limitaciones tradicionales que históricamente han mantenido a las mujeres despojadas de sus derechos.
Cuando las mujeres cuentan con la posibilidad de acceder a la información, pueden utilizarla para cambiar sus condiciones de vida, así como las estructuras que la rodean, y proteger otros derechos fundamentales.
Esto conduce a sociedades más igualitarias y garantiza de mejor manera los derechos humanos, logrando que las instituciones sean más responsables en todos los niveles.
Entonces, el acceso a la información se convierte en un derecho de transformación. Cuando los gobiernos ponen a disposición información sobre políticas, financiación, programas y oportunidades, las mujeres cuentan con un mayor número de posibilidades para acceder a la educación de la que a menudo son excluidas, así como impulsar cambios en las políticas y la financiación, incluidos los que crean barreras para la educación de las mujeres y las niñas.
Las investigaciones también han demostrado que, cuando los organismos gubernamentales ponen a disposición más información sobre los incidentes de violencia de género contra la mujer, la sociedad civil y las mujeres pueden utilizar estos datos para crear movimientos que presionen, a fin de que se rindan cuentas y sensibilizar sobre esta situación.
Estos movimientos se convierten entonces en catalizadores del cambio, potenciando que más mujeres se manifiesten y presionen para mejorar las respuestas de los gobiernos.
¿Cómo pueden las mujeres ejercer su derecho a la información?
Existen tres medios para acceder a la información:
La primera vía es a través de la solicitud de acceso a la información, la cual permite de manera abierta y detallada solicitar información respecto a uno o varios asuntos de los sujetos obligados.
Es importante mencionar que cualquier mujer puede realizarla de manera presencial, verbal y/o electrónica. Si es de forma presencial, la solicitante podrá acudir y presentar la solicitud directamente a las oficinas de la unidades de transparencia de los sujetos obligados. También lo puede hacer por medio de la vía electrónica, donde existen dos opciones: la primera es enviar su solicitud al correo electrónico de la unidad de transparencia del sujeto obligado y por otra parte por medio de la Plataforma Nacional de Transparencia y el Sistema INFOMEX de Nuevo León.
La segunda opción es a través de la información pública de oficio que los sujetos obligados publican, y entre otras cosas, podrán encontrar información de sueldos y salarios que perciben las y los servidores públicos de las dependencias, programas sociales, indicadores de avances de metas y objetivos, así como otros datos que sirvan para conocer el ejercicio de los recursos públicos y el cumplimiento de sus atribuciones.
Cabe resaltar que cualquier mujer podrá tener acceso a esa información por medio de una visita web a los portales de internet de las distintas dependencias o bien concentrada en el Sistema de Portales de Obligaciones de Transparencia (SIPOT).
Por último, por medio de la información que se transparenta de manera proactiva, que comprende todas aquellas actividades e iniciativas que promueven la reutilización de la información relevante por parte de la sociedad y tiene el carácter de no ser obligatoria.
Es importante resaltar que no todos los sujetos obligados generan este tipo de información, sin embargo en los casos en que sí exista, comúnmente podrán acceder por medio de micrositios, como es el caso de Transparencia para Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, portal electrónico creado por la COTAI, en el cual, toda persona, pero especialmente las mujeres, encontrarán información relevante y útil que les orientará sobre las instituciones y mecanismos que protegen sus derechos y ayudan a prevenir cualquier tipo de violencia, el cual puede ser consultado a través de este enlace: https://cotai.org.mx/nuevositio/transparencia_cvhm/
Una reflexión como conclusión
Sin duda alguna el DAI es fundamental para un sector en estado de vulnerabilidad como es el caso de las mujeres, resulta primordial que identifiquen, conozcan y ejerzan en mayor medida las herramientas que existen para acceder a la información pública y con ello lograr hacer valer otros derechos, propiciando una mejora en sus condiciones de vida.
Por lo anterior resulta primordial que las instituciones públicas atiendan y faciliten las respuestas de manera oportuna, clara y sencilla, mejorando las condiciones para emprender proyectos de transparencia proactiva que generen información útil, así como coadyuvar con los órganos garantes para que este derecho sea promocionado y por ende se encuentre al alcance de un mayor número de personas.







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