En el último año, la pandemia de coronavirus aceleró la digitalización del trabajo legal; las firmas electrónicas son la base de esta transformación, aunque su uso no sea generalizado en México.
- Es necesario darse cuenta de la necesidad de migrar a digital toda nuestra información
- Si se compara su nivel de seguridad, firmar papeles a mano es mucho más riesgoso por la falsificación que si se realiza vía electrónica
Cientos de plataformas ayudan a abogadas y a abogados a trabajar de forma más eficiente y rápida hoy en día. La tecnología les permite analizar documentos de forma más rápida, automatizar procesos y mejorar la comunicación con clientes.
En los últimos años, las empresas desarrolladoras de estas plataformas han crecido a nivel mundial y cada vez es más común ver inversiones millonarias. Sin embargo, muchas de estas herramientas no funcionarían sin las firmas electrónicas, que son la base de la transformación digital de la industria.
Sólo a través de una firma electrónica válida es posible tener acceso a documentos digitales que sean considerados como originales. Sin ésta, no se puede lograr más que la obtención de copias simples en papel.
La regulación de firmas electrónicas tiene más de 20 años vigente en México, y a pesar de las dos décadas de antigüedad, su uso no es generalizado. Lo más difícil es que la gente confíe en las pruebas electrónicas, pues se sigue creyendo que no es posible comprobar quién firma un documento.
Las personas aún creen que usar firmas electrónicas va a aumentar el número de casos en donde los usuarios refuten haber firmado un documento. Pero esto es totalmente falso, puesto que existe la misma probabilidad de que alguien quiera refutar la firma en papel.
En México hay mucho temor de que los jueces no estén listos para analizar pruebas electrónicas. La verdad es que esto ya está cambiando y ya están mucho más capacitados en estos temas, sobre todo, en el último año con la pandemia de coronavirus que aceleró la digitalización del trabajo legal.
El Consejo de la Judicatura Federal ya está implementando proyectos de estrategias de gobierno de datos, administración e ingeniería del conocimiento. Hay que darse cuenta de la necesidad de migrar a digital toda nuestra información.
- Algunos de los beneficios son que las personas:
- No tendrían que hacer fila para ningún trámite.
- Podrían firmar cualquier documento desde cualquier parte del mundo.
- No tendrían que pagar por espacio para bodegas llenas de expedientes en papel.
- Podrían consultar expedientes de cualquier juzgado u oficina de gobierno desde un dispositivo electrónico como la computadora, el celular o la tableta.
- Habría millones de árboles salvados.
No obstante, estos beneficios no se pueden aprovechar debido a la falta de conocimiento sobre cómo funcionan las firmas electrónicas, a pesar de que los documentos firmados de esta manera sean mucho más seguros que los que se realizan a mano.
Para falsificar una firma en papel no se necesita más que practicar el trazo. Para poder falsificar un documento firmado de manera electrónica se necesita vulnerar la seguridad del correo electrónico o que alguien tenga una copia de la firma electrónica avanzada.
No es a prueba de balas, pero si se compara el nivel de seguridad de ambas, usar papel es mucho más riesgoso. De igual forma, una firma electrónica aporta muchos más elementos de prueba de autenticidad.
De hecho, tomando en cuenta su nivel de complejidad, en México las firmas electrónicas se clasifican en simples y avanzadas. La recomendación es utilizar las primeras por su facilidad y rapidez pero, si se trata de montos grandes con una respuesta inmediata, es mejor utilizar las segundas
Sobre el autor: Jose Antonio Toriello Martínez es catedrático del ITAM, Conferencista, Consultor LegalTech y fundador de RED DE FIRMAS https://reddefirmas.com/ .







Excelente artículo el de la firma electrónica !
Gracias por compartirlo. Me fue de utilidad.