- El testimonio de una mujer mexicana que reside sin documentos en Estados Unidos revela las razones que la llevaron a migrar —como la búsqueda de mejor calidad de vida y seguridad para su familia—, así como los desafíos cotidianos que enfrenta, marcados por el miedo constante a ser detenida y deportada.
En este artículo hablaremos sobre diversas experiencias que enfrentan los migrantes mexicanos que viven en Estados Unidos de América sin documentos.
A través de sus vivencias, es posible comprender mejor los desafíos cotidianos, las emociones, los miedos y las esperanzas que acompañan su vida lejos de su país de origen.
Para ello, entrevistamos a una persona originaria de México que actualmente reside en los Estados Unidos en situación migratoria irregular.
Su testimonio, compartido de forma anónima por respeto a su privacidad, nos permite acercarnos con sensibilidad a una realidad que, aunque muchas veces invisibilizada, es parte fundamental del tejido social y económico de ambos países.
PREGUNTA: ¿Cuáles son los motivos principales que te impulsaron a vivir en los Estados Unidos de América?
RESPUESTA: Durante la pandemia viví junto a mi pareja en Canadá, pero al quedar embarazada el estilo de vida cambió y decidimos que la mejor opción era migrar a los Estados Unidos de América. Consideramos obviamente el tema de la nacionalidad y sus ventajas, la cercanía con México (ya que vivimos relativamente cerca) y la calidad de vida que pudiésemos adquirir y brindar a nuestra familia.
P. ¿Cuáles han sido los mayores retos que has enfrentado con las políticas migratorias actuales en los Estados Unidos de América?
R. Creo que el mayor reto es saber que en estos momentos podemos ser detenidos por nuestra apariencia y sin la seguridad de un debido proceso.
P. ¿Cómo ha afectado tu situación migratoria a tu familia, tanto en Estados Unidos de América como en tu país de origen?
R. En mi familia hemos tenido que acelerar procesos, tales como pasaportes de mis hijos (los cuales son 3 menores de edad), así como trámites de doble ciudadanía. Incluso nos vimos en la necesidad de dejar un poder notarial a un amigo cercano para que pueda tomar acción legal y representar a mis hijos en caso de deportación.
P. ¿Cómo te sientes al vivir en medio de la situación migratoria actual en Estado Unidos de América?
R. Actualmente me siento con miedo. Ya no importa si las personas cometen delitos o no, el hecho de no tener una identificación oficial automáticamente asegura un arresto lo cual hace que todo se sienta más tenso. Mi esposo sale a trabajar cada día y el pensamiento de que pueda ser detenido causa mucha angustia.
Escuchar el testimonio anterior nos permite reconocer las múltiples dimensiones humanas que hay detrás de los números y discursos políticos.
Más allá del estatus legal, hay personas con sueños, responsabilidades y un profundo deseo de salir adelante, aun cuando las condiciones no sean favorables.
Esta entrevista nos recuerda la importancia de mirar con empatía y conciencia social los retos que enfrentan quienes han dejado su país en busca de mejores oportunidades. Su voz merece ser escuchada y tomada en cuenta en cualquier conversación sobre migración, derechos humanos y justicia social.







