Desde noviembre de 2022, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) comenzó a operar el Distintivo Calidad Ambiental México (DCAM), a través de la Subprocuraduría de Auditoría Ambiental.
Se trata de un programa voluntario de autorregulación ambiental dirigido a Mipymes y de un sello oficial que acredita su cumplimiento ambiental y buenas prácticas ambientales.
A diferencia del Programa Nacional de Auditoría Ambiental, en el DCAM se simplifica el proceso de certificación al eliminar el requisito de contratar un auditor externo certificado, ya que es la misma Profepa quien verifica que la Mipyme cumpla con lo establecido en las normas ambientales, e incluso puede llegar a dar orientación para que la Mipyme ingrese y obtenga algún permiso faltante.
Lo anterior, con el fin de ahorrar los costos que suponen la contratación de un auditor externo certificado a las Mipymes.
¿Por qué las Mipymes?
En México existen 4.7 millones de Mipymes y contribuyen significativamente al PIB nacional (INEGI, 2020). Además, estas juegan un papel crucial en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU prometidos por México en el marco de la 70 edición de la Asamblea General de Naciones Unidas. No obstante, su participación en la agenda ambiental ha sido limitada.
A nivel nacional, si bien en los últimos años han surgido algunos programas e instrumentos ambientales creados ya sea por el ámbito público, privado o las ONG, solamente dos de ellos señalan estar dirigidos a resolver los problemas de las Mipymes. La mayoría de los programas están dirigidos a la industria en general (CEPAL, 2006, pág. 72).
El programa voluntario que hoy se presenta, es uno de los pocos que están directamente dirigidos a Mipymes en México, el cual busca mejorar su desempeño ambiental, y, al mismo tiempo, fortalecer su competitividad.
Con más de 65 establecimientos ya certificados, el DCAM ha demostrado ser un paso importante. La medida propuesta, aunque efectivamente puede facilitar el acceso de las Mipymes, no garantiza por sí sola un cumplimiento efectivo, ya que si bien el costo de un auditor puede ser un obstáculo para muchas pequeñas empresas, la falta de cumplimiento suele tener causas multifactoriales, como la falta de recursos económicos, la escasez de personal capacitado, el desconocimiento de la normativa o la falta de percepción sobre los beneficios a largo plazo de las prácticas sostenibles.
Para lograr un impacto significativo, es necesario complementar este programa con otras iniciativas que aborden el problema de raíz, mediante la implementación de mecanismos de fácil acceso y precio moderado.
Como señala Romo (2005) el sector requiere de una serie de instrumentos claros y flexibles como:
Incentivos económicos, impuestos a insumos o productos contaminantes y subsidios o insumos a los productos limpios.
Brindar asesoría técnica para identificar oportunidades de mejora y acceder a tecnologías limpias a bajo costo o gratuita.
Establecer mecanismos de financiamiento público accesibles, el acceso a créditos blandos y a fondos concursables puede facilitar la inversión en proyectos ambientales.
Además, la CEPAL ha identificado una serie de instrumentos diseñados específicamente para el contexto mexicano, que pueden resultar muy útiles para las Mipymes.
Entre estos, destacan las guías de producción más limpia (monografías que describen los procesos productivos e incluyen recomendaciones sobre el uso de tecnologías ecoeficientes), los manuales sobre el manejo de residuos peligrosos industriales (monografías que proporcionan estrategias para minimizar y gestionar adecuadamente estos residuos), el listado de autoverificación (un programa informático desarrollado por GEMI que permite identificar los elementos de la legislación que se cumplen y aquellos que no, e incluye información relevante sobre normativas, procedimientos y formatos), y los manuales de autorregulación.
En resumen, es indiscutible la importancia de que las Mipymes cumplan con la legislación ambiental, ya que no solo contribuyen a la protección del medio ambiente, sino que también mejoran su imagen pública, acceden a nuevos mercados y optimizan sus recursos.
El DCAM, aunque es una herramienta relativamente nueva, resulta valiosa.
Sin embargo, su éxito dependerá de un enfoque integral que combine diversas estrategias para fortalecer las capacidades de las Mipymes y un monitoreo constante de sus actividades por parte de la autoridad ambiental.







Escala_Legal_39_junio 2026[/caption]