Gracias a la infraestructura tecnológica de la cadena de bloques existen negocios sin necesidad de contacto presencial, normalmente computarizados a través de Internet.
- Un contrato inteligente minimiza la necesidad de intermediarios, pérdidas por fraude, arbitrajes y costos de ejecución y de transacción
- Para que puedan ejecutarse los contratos inteligentes es necesario que existan las transacciones programables en un sistema que las reconozca
La dependencia física de documentos lleva a retrasos, ineficiencias y aumenta la exposición a errores y fraude, por eso existe el contrato inteligente, un protocolo de transacción computarizado. Su propósito principal es permitir que las personas hagan negocios sin necesidad de contacto presencial, normalmente a través de Internet.
La idea es que el software puede automatizar gran parte del proceso, lo que permite hacer cumplir las promesas contractuales sin la participación humana. Sirve para satisfacer condiciones de pago, gravámenes, confidencialidad e incluso cumplimiento, y también para minimizar la necesidad de intermediarios, pérdidas por fraude, arbitrajes y costos de ejecución y de transacción.
El concepto de contrato inteligente lo acuñó en 1997 el criptógrafo y jurista Nick Szabo. Pero no se había podido llevar a la práctica porque no era posible con la infraestructura tecnológica que existía en ese entonces.
Para que puedan ejecutarse los contratos inteligentes, es necesario que existan las transacciones programables en un sistema que las reconozca. Los contratos inteligentes son scripts modulares, repetibles y autónomos. Estos se almacenan en la cadena de bloques en una dirección determinada en específico y precisamente eso es lo que la tecnología blockchain ha hecho posible.
Esta palabra de moda en los últimos tiempos que alude a una cadena de bloques es la tecnología que hay detrás del Bitcoin, una carretera por la que independientemente pueden transitar también muchas otras cosas.
La tecnología blockchain opera como un libro de registro o base de datos a través de algoritmos criptográficos en una red distribuida, bajo un protocolo estándar que permite operar entre partes que no confían entre sí. Sus atributos más importantes son la imposibilidad de ser alterados (integridad) y las estampas de tiempo.
Para garantizar la inalterabilidad, todos los bloques de información que integran la cadena se vinculan entre sí con un hash que funciona como eslabón. Al operador de cada nodo se le denomina minero y se requiere la votación de la mayoría para integrar un bloque a la cadena, (por lo que verifican constantemente la totalidad de los bloques garantizando su inalterabilidad).
El propio diseño de la cadena de bloques tiene ventajas claras: confirma que cada unidad de valor sólo se ha transferido una única vez, lo que evita el tradicional problema del doble gasto y la votación para integrar cada bloque y el ataque Sybil, es decir, que los mineros puedan ponerse de acuerdo.
Pero la tecnología blockchain no es para todo. Si se quiere usar para centralizar información o con un modelo centralizado no es eficiente, es caro porque los mineros cobran y no es ágil, hay que esperar el consenso. En cambio, es muy eficiente para relaciones entre partes que no confían entre sí en donde los esquemas descentralizados son mucho más eficientes y seguros.
Incluso, para los intermediarios, si bien un contrato inteligente proporciona interoperabilidad para el sistema financiero y reduce el riesgo, puede crear costos indirectos por incrementar los niveles de cumplimiento legal, así como dificultades porque no están preparados para la era digital. Por ello, hay que tomar en cuenta las siguientes cuestiones:
- Desalineación conceptual: ¿Tenemos certeza de que los contratantes entienden y están de acuerdo con los términos del contrato?
- Inflexibilidad: ¿Los contratos una vez acordados no pueden ser modificados?
- Secreto contractual: ¿Cómo se ejecuta en una base de datos distribuida su información disponible para todos?
- Jurisdicción legal: ¿Las partes deben convenir la jurisdicción aplicable o el uso de medios alternativos de solución de controversias?






